domingo, 20 de junio de 2010

MUITO OBRIGADA, SARAMAGO.

No he leído todas sus obras,;confieso que algunas las terminé sabiendo que debería releerlas para
entrar en ellas verdaderamente;no creo que pudiera asociar más de uno de sus personajes con la novela correspondiente...
Pero lo que sí sentí desde el primer momento, lo que me hacía volver a leerlo tras un alejamiento necesario, era esa mezcla tan peculiar de ternura, humor, firmeza y tantas cosas más.
De las pocas reseñas que ayer vi en la tele, la más completa ( al menos desde la imagen que me dio tiempo a formarme de él), es una en la que se definía como un pesimista y, casi a renglón seguido, contagiaba su energía al rechazar la utopía y decir que, si había algo que arreglar para el futuro, que ese futuro fuera ya mañana mismo.
Una vez escuché a su esposa y traductora decir que leer a Saramago era sentirse respetado como persona.
Si sólo fuera eso... :).

viernes, 11 de junio de 2010

LAS AMIGAS DE V.S.

Hacía tiempo que no estábamos las tres juntas.
Nos conocimos en el colegio, con catorce años ( ellas quince) y no diré que fuimos inseparables ( creo que vivieron cosas de las que a mí me dejaron al margen) pero casi.
Luego, una se fue a estudiar fuera,con los años regresó pero entonces yo marché a trabajar, y ahora que volví hace mucho que cada una tiene su vida.
Quizá la amistad tenga varios grados, pero si un amigo es quien te llama para ver cómo te va antes de que tú puedas necesitarle, entonces este trío hace mucho que no somos amigas.
Estoy siendo injusta: durante mis años fuera, me crecieron en los ojos un par de vigas considerables...
En vacaciones, tomar sidra juntas era algo que, al menos yo, ajustaba al tiempo del que dispusiera después de organizar " lo importante".
Esta cena inaugural iba a ser una simple toma de posesión de una casa en la que llevo instalada dos meses escasos, y en la que viví la mayor parte de mis primero siete años.
Por eso me prestó que el futuro santo de una estuvier a piñón fijo con las oposiciones, que el marido de la otra necesitara descanso después de una media maratón, y que la misma me llamara toda ofendida cuando le pregunté qué le preparaba a la peque para decirme "oye, para una vez que salimos, la cría que se quede con mi madre Y PUNTO".
Me prestó oirlas reir y charlar en la salita, por el piso,mientras yo ultimaba los detalles, y ofrecerse de vez en cuando a ayudarme al ritmo de " la coca-cola, si quieres, para ti; vete abriendo otra de Marqués de Vizhoja".
No creo que la calidez de esa noche, auténtica como el cariño que aún existe entre nosotras, nos encaje de nuevo a las tres en la rutina de cada una.
Pero en ningún momento tiramos de anécdotas mil veces repetidas.
Y,en cierto modo,entre platos, vinito y chupitazos, nos redescubrimos.

domingo, 6 de junio de 2010

BIENVENIDA

Me gusta la sensación acogedora que hay en cocinar para alguien: cudrar el menú partiendo de los " yo no como eso", improvisar algo al hacer la compra que lo armonice todo, revisar la logística si toca trastear en cocina ajena... Y charlar tomando un vinito mientras se va dando forma a todo.

sábado, 29 de mayo de 2010





PECOS
Pero bueno pero bueno pero buenooooooooooooo!!
Si por “fan” se entiende a alguien que conoce, por ejemplo, las canciones de un grupo musical, entonces yo fui fan ( de estos dos...)
Tenía cinco o seis años, y no fue culpa mía.
Hasta que cumplí siete, pasé casi más tiempo con mi abuela que con mis padres.
Y también,por una temporada, muchas tardes con la hija de su vecina, quien era unos diez años mayor que yo.
Verdaderamente, no puedo decir si fueron muchas.
Pero sí las suficientes para memorizar todo un LP. Lástima, no recuerdo el título, pero en la contraportada estoy por apostar que aparecía una foto de un concierto suyo tomada desde el fondo del escenario: se veía al público ( esos apelotonamientos , mozas llorando, cantando, gritando, gesticulando...), el cañón de luz, y las figuras de los dos embutidas en unos monos estilo “Fiebre del sábado noche” sobrecogedores.
Si años después ( incluso aún hoy) sonaba una canción de Los Pecos ahí estaba yo recitando la letra sin vacilar.
Supongo que hablábamos, que me contaba cosas entre vuelta y vuelta al disco; supongo también que yo le contaría cosas, pero en ningún caso mantendríamos una conversación ( que los cinco o seis años de entonces no son como los de ahora, ni de lejos; y una aún ahora es pánfila, con lo que de aquella, miedo me da recordarlo...);recuerdo el lugar que ella ocupaba en la habitación y dónde me sentaba yo.
Pero las imágenes no me llegan más que para completar una tarde, por fuerza tienen que haberse perdido muchas otras por el camino ( o será que eran tan iguales que unas pocos las engloban).
Igualmente borroso es el recuerdo del momento en que, con la colaboración de su hermano ( mayor que ella) y de sus padres (destrozados de risa), pasó de ponerme a Los Pecos a hacerme escuchar una muestra de eso que forma parte de nuestro más arraigado sustrato cultural: las cassettes de gasolinera de “ Chistes verdes y canciones picantes”.
Yo, por supuesto, tampoco tuve la culpa.
Pero pasé a ser un retaco rizoso, delgado ( tiempos aquellos) y tímido a quien los adultos, en plena sobremesa ( particularmente en el pueblo,después de un asado) le decían “cuenta un chiste”, y se sentaba en un taburete y empezaba a largar por esa boquita cosas que a ellos les hacían desternillarse de risa y a mí me dejaban cara de “ pero de qué se ríen...”.
Cuando por fin comprendí los dobles sentidos y el vocabulario, mi madre dice que
me enfadé con ella y le decía “ ¿¿pero por qué me dejabas hacerlo??” muerta de vergüenza.
Aún hoy recuerdo algún chiste.
Y tengo la sospecha de que el fin de mis tardes con la vecina está relacionado con esto...

jueves, 27 de mayo de 2010

De ketchup y adoraciones.


nterior.Tarde. Restaurante comida rápida de famosa multinacional ( la del payaso, vaya).
Mira que he visto de todo en este tipo de locales: batallas campales de hamburguesas entre mini-
monstruos de seis años; organización de trabajos escolares; cortejos adolescentes ( chicas por un lado, chicos por otro, y a pavonearse a gritos); y confidencias románticas entre parejas no sólo adolescentes que,invariablemente, acababan en besos ( y yo, invariablemente, pensaba siempre lo mismo: “ ¡qué guapo yé querése!” y “ pero por favor...¿¿a qué sabrán esos besos después del ketchup??”) .
Pero asistir a la gestación de lo que parecía un golpe de estado contra la actual directiva de determinada Adoración Nocturna, eso...eso madejao muerta.
PD: Es lo que tienen los estereotipos. Pero aún ahora recordando la escena no puedo evitar sentirme sorprendia, pensar que sigue siendo una situación “ de post”.

martes, 25 de mayo de 2010

Far.

La escuché por primera vez en el capítulo de "Urgencias" ( "E.R.") en que muere el Dr. Green.

Me hubiera gustado subir ese vídeo, pero no lo encuentro...

Y lo que encuentro en goear va a saltos.

Pero este vídeo, especialmente a partir del 2:40, refleja exactamente lo que quiero transmitir.



http://www.youtube.com/watch?v=7dArEv_9taI



Muchos besos, Far.

lunes, 24 de mayo de 2010

EN GUARDIA


Me da miedo el cajero súper amable de Mercadona.
Saluda no solo al cliente que debe atender en cada momento, sino a todos los que vienen detrás, con un entusiasmo que no puede ser real;sonríe solo con los labios mostrando una dentadura como de hiena...
Dice “¿¿Qué tal??” en lugar de “ Hola” o “Buenos días”, pregunta en cuántas bolsas quieres que te distribuya la compra ( creo que es la pregunta más surrealista que me han hecho en un súpermercado), te avisa a tiempo de evitar que se te ensucie la chaqueta con polvo que ha quedado por la cinta de la caja y parece que le haya tocado el Gordo si le pagas con el dinero justo (sobre todo si hay céntimos de por medio).
Le he visto mantener esa actitud ( y esa sonrisa) aún cuando, estando su caja abarrotada, dos compañeras le han dado, de malos modos y a voz en grito , órdenes totalmente contradictorias.
Acabo de caer en la cuenta de dónde reside este temor: esa calvicie, ese entusiasmo desaforado y esa sonrisa de hiena son iguales que las de José Luis Moreno....